¡Síguenos!
TwittearVisitas: 104
El rescate ocurrió cuatro días después de los terremotos de magnitud 7.2 y 7.5, cuando la esperanza de hallar sobrevivientes comenzaba a disminuir.
LA GUAIRA, Venezuela. Una combinación de equipos de rescate y civiles trabajó el domingo entre montañas de escombros que cubren amplios sectores de la costa norte de Venezuela, escenario de los devastadores terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 registrados el miércoles.
Durante los días posteriores a los sismos, brigadas de búsqueda y habitantes de la zona consideraban que ya no existían señales de vida bajo una enorme estructura de concreto en el estado La Guaira, una de las regiones más afectadas por la emergencia. Sin embargo, el panorama cambió de forma repentina cuando comenzó un intenso operativo de rescate.
Elementos especializados de Estados Unidos, Francia y Venezuela lograron extraer de un reducido espacio a un hombre que permanecía atrapado desde hacía cuatro días. El sobreviviente fue retirado cuidadosamente de la estructura con el cuerpo visiblemente debilitado, aunque todavía sostenía su teléfono celular. Posteriormente recibió atención inmediata mediante la administración de suero por vía intravenosa.
Minutos después, los rescatistas localizaron y sacaron con vida a su hijo pequeño. El menor fue trasladado sin camiseta y con escasa capacidad de respuesta por un grupo de especialistas que portaban cascos con la inscripción "Fairfax County Urban Search & Rescue".
Mientras avanzaban entre los restos del edificio y una multitud observaba el operativo, los rescatistas repetían en español e inglés la instrucción: "Lento, lento, suave, suave", coordinando cada movimiento hasta llegar a una ambulancia.
El rescate provocó aplausos entre los equipos que participaban en las labores de búsqueda, varios días después del inicio de la emergencia, cuando las posibilidades de encontrar sobrevivientes comenzaban a reducirse considerablemente.
Los periodistas de The Associated Press, Juan Pablo Arraez y Matías Delacroix, presenciaron el operativo. Arraez relató que recorrían La Guaira "esperando ver algún milagro" cuando encontraron a los equipos de rescate estadounidenses junto con civiles venezolanos trabajando con serenidad para liberar al padre y a su hijo.
"En esta etapa muchos empiezan a perder la esperanza. Se ve en sus rostros", afirmó Arraez mientras helicópteros sobrevolaban la zona. "Cuando alguien sale con vida, como este padre y este hijo, es más que un vistazo, es una esperanza real para la gente".
El doble impacto de los terremotos representa el mayor desastre natural enfrentado por la nación sudamericana en décadas. Las autoridades informaron el domingo que 1,450 personas habían muerto, mientras miles más permanecían heridas y muchas continuaban desaparecidas.
Especialistas recuerdan que las primeras 48 a 72 horas posteriores a un desastre natural son determinantes para las tareas de rescate, aunque la supervivencia puede prolongarse cuando las personas conservan acceso a agua y alimentos.
En medio del dolor también surgieron escenas de solidaridad. Bomberos venezolanos suministraron agua a un perro cubierto de polvo que permanecía atrapado entre grietas del concreto. Además, una mujer rescatada después de 70 horas bajo los escombros logró incorporarse sobre una camilla, sonrió y saludó a las personas que la recibían con aplausos mientras era trasladada hacia una ambulancia.


